miércoles, 17 de mayo de 2017

Airbnb de nuevo: mis experiencias en alquiler de alojamientos compartidos

Como les contaba en un post más de un año atrás, uso Airbnb de forma regular y nunca tuve una mala experiencia. Considerando que pasó bastante tiempo y seguramente haya lectores nuevos, traigo el tema otra vez.


En el post anterior les contaba lo básico de la plataforma, como qué es, cómo se usa y algunos consejos para elegir alojamientos. Les recomiendo que le peguen una leída rápida. Vuelvo a comentarles que si se dan de alta desde mi link de recomendación reciben crédito para su primer alquiler (y yo recibo crédito después de que uds. hayan viajado).

También había contado algunas experiencias. Como "nunca digas nunca", les cuento que al final alquilé más habitaciones en casas/ departamentos en los que vivían los dueños u otras personas que también habían alquilado por Airbnb, reseño ahora a modo de ejemplo tres "pisos compartidos" que visité en el euroviaje de diciembre 2016/ enero 2017, buscando de esta forma abaratar costos:

En Amsterdam



Con mi mejor amiga estuvimos acá. Creo que el B&B, por más que el anuncio todavía esté, ya no funciona más, ya que Janine puso en el comentario del último huesped "El B&B se para al 01-03-17 a causa del mover" (¿mudanza?) y no hay fechas para seleccionar. Nosotras fuimos las huéspedes anteriores, y durante nuestra estadía ella estaba sacándole fotos al inmueble para venderlo, ya que quería mudarse a otra zona -fuera de la ciudad- con su novio. Amsterdam está toda muy bien conectada por transporte público, y por bicisendas, por lo que si uds. viajan con una bici plegable o alquilan una, es ideal esta zona, y casi cualquier otra. Si bien lo de "bed and breakfast" no era tan real ya que lo único que incluía era té y café (con una pava eléctrica y una cafetera en la habitación) la pasamos bien ya que la anfitriona no solo hablaba español sino que además era muy agradable, incluso nos invitó a un evento. Les aconsejo que se informen bien qué incluye el alojamiento antes de reservarlo, ya que nosotras acá pensamos que íbamos a tener acceso a un desayuno "preparado" y a una cocina y no fue así, un poco por distraídas (el anuncio en sí no dice que lo incluya, y las imágenes tampoco lo muestran) y mayormente por el nombre mal elegido del alojamiento ("bed and breakfast").

Creo que gran parte de nuestra experiencia en un lugar depende también de la configuración del inmueble en el que nos quedemos, por ejemplo acá teníamos mucha privacidad y tranquilidad porque estábamos en un piso -1 (abajo de la planta baja, con ventanas a un pulmón de manzana) con un baño privado (sin ducha, se tenía que utilizar la de arriba, pero con secador de pelo, planchita, gran espejo, etc). Un caso distinto era el del depto en Londres.

En Londres

Entre Praga y Madrid (ciudades en las que nos hospedamos en hostels, ambos muy buenos, ya haré post al respecto) nos alojamos en este airbnb compartido en Londres. Lo habíamos elegido por estar a una cuadra del subte y tener un buen precio. El edificio constaba de dos departamentos, de los cuales uno (de otra persona) estaba en planta baja, y el de Jen en los dos pisos siguientes, a los que se accedía por escalera. El primer piso tenía una cocina, una habitación (grandísima, con sillones y mesa, como para una familia de 4 o más, y que ví una vez que se fueron sus huéspedes y había quedado abierta) y un baño grande. El segundo piso, donde yo me hospedé, tenía 3 habitaciones y un solo baño, lo cual tendía a ser poco para 6 personas (repartidas en las 3 habitaciones de ese piso). Acá entra la cuestión de la privacidad, y es que al estar 6 días ahí tuvimos distintos compañeros de piso, y algunos eran discretos, otros muy ruidosos, y algunos muy quisquillosos, que se quejaban incluso si una llegaba tarde (cuidadosamente, haciendo el menor ruido posible). Creo que va en suerte, pero hay que ir mentalizado a eso. Sí, en los hostels también pasa, pero ahí -a mi opinión- se hospeda otro tipo de gente, que está más acostumbrada a convivir con el prójimo. Lo mejor de este lugar era la ubicación y la cocina: Jen, si bien era antipática y poco servicial, dejaba un montón de víveres para que los huéspedes desayunaran: cajas de cereales, botellones de leche, varios té y café, azucar de distintos tipos, bolsitas transparentes para transportar sandwichs, servilletas, y especias y condimentos varios, además de que había todo tipo de enseres. Realmente nos vino muy bien, ya que comer en Londres es carísimo, por lo que todos los días desayunábamos y cenábamos en el departamento, en el que podíamos cocinar tranquilamente. Otro punto a favor era la limpieza: todos los días venía una chica a limpiar las zonas comunes, y le ponía mucho empeño.

Imágenes de nuestra habitación, que del "otro lado" de la foto tenía un placard, una mesa baja y un espejo grande, y de mi opinión en la página de Airbnb:



En Milán

Nos quedamos en una habitación en la casa de Marco, que estaba super bien ubicada y desde la cual nos manejamos mayormente a pie:


El dpto, en un segundo piso por ascensor, era grande y tenía, además del baño y la cocina común a todos, ambos muy amplios, una sala de estar con libros y mostrador tipo hostel, una habitación donde vivía Marco y dos que alquilaba. En nuestra estancia (de 6 días también) convivimos con una pareja de franceses primero, y con dos chicas orientales después. El tema del baño compartido siempre es complejo, nos pasó que las chinitas tardaban mil horas en bañarse, por ejemplo. Sacando eso, pudimos usar la cocina; como oscurecía temprano y ya estábamos al final del viaje, generalmente cenábamos en el dpto y, sumado a que a la mitad de nuestra estadía en esa ciudad ya habíamos visto todo lo que había para ver, estábamos en plan relax. La verdad es que Marco nos ayudó muchísimo con información y consejos de adónde ir, cómo llegar, qué zonas eran seguras, e incluso buscando cosas específicas para el gusto de cada uno de sus huéspedes: a mi me recomendó un museo de diseño al que fui el último día, ya sola en la ciudad (sin mi mejor amiga, que se había vuelto a Bs.As. antes por cuestiones laborales) y fue, sin duda, lo que más me gustó de Milán. También respondió muchas dudas que yo tenía sobre la ciudad en general, el funcionamiento de los transportes, las mejoras, el planeamiento urbano, el reciclaje, etc.

Como siempre digo, el alojamiento que uno elije siempre depende del tipo de viaje que querramos y del presupuesto con el qué contemos: para algunos viajes me guste hospedarme en hostels, conocer gente en un ambiente más "joven" e informal; en otros me gusta quedarme en hoteles en plan relax, en otros alquilar algún departamento completo para tener mayores comodidades y privacidad, además de la posibilidad de usar la cocina; en otros alquilar una habitación en un depto compartido para ahorrar y estar en contacto con la gente del lugar (¿les conté que la host en NY era, al igual que yo, fan de Coltrane, y nos copamos hablando de eso?)

Tengo otras reservas en Airbnb para futuros viajes, por lo que mi recomendación del sitio realmente se basa en mis preferencias, no lo recomiendo "por recomendar", realmente estoy conforme y me parece una buena opción, siempre sabiendo bien que se contrata y a quién, de más está aclarar.

Uds. ¿reservaron en Airbnb? ¿Cómo les fue? ¡Cuenten!

lunes, 10 de abril de 2017

Un destino de viajes poco convencional: Asunción, Paraguay

Tarde pero seguro, finalmente me pongo a escribir sobre el mini-viaje a Asunción, Paraguay, que hice el fin de semana largo de los feriados de carnaval. Con mi mejor amiga salimos el sábado 25 de febrero de Aeroparque, y volvimos el 1° de marzo. 

Yo tenía muchas ganas de conocer Paraguay, ya que era el único país del "cono sur" que quedaba sin marcar en mi mapa. La oportunidad perfecta surgió cuando un amigo, que está trabajando en Caaguazú por dos años, nos invitó a visitarlo. Finalmente quedamos de encontrarnos en Asunción ya que él todavía no estaba totalmente instalado en su nuevo destino todavía, le faltaba mudarse.

En estos días estuve viendo que varias agencias de viaje empezaron a promocionar la ciudad como destino de compras, al estilo Santiago de Chile. Voy a hablar más específicamente de los shoppings y los descuentos en un próximo post, pero vamos hoy con unas generalidades y opiniones de la ciudad.




miércoles, 22 de marzo de 2017

Volando en globo aerostático en Cappadocia [Kapadokya]






Hoy Facebook me avisó que hace dos años estaba volando en globo aerostático en Cappadocia, Turquía, y me acordé que debo este post hace siglos. Allá lejos y hace tiempo escribí dos [1 y 2] entradas con información muuuuy general sobre Turquía, y debía al menos hacer esta tercer publicación sobre el destino. Sí, sé que las cosas en Turquía están picantes a comparación de cuando yo viajé, pero también lo están en Francia y la visité dos veces desde el primer atentado. "La seguridad" de los países es un tema que da para debatirse largo y tendido, y dejaré para más adelante. Vamos con Cappadocia:




lunes, 20 de marzo de 2017

La relatividad de la distancia y el tiempo

Vengo caminando por la 9 de Julio. Refresca de repente. Cae una gota. Dos. Tres. Se larga la tormenta.

Corro hasta abajo del techo del cine. Hay algo muy agradable en esta lluvia copiosa en la Habana, pero como el viento está frío, prefiero ponerme a resguardo del agua. Pago la entrada y entro al cine. Las butacas no son cómodas y la pantalla tiene unas líneas raras, pero la experiencia me encanta. La gente mira al frente muy atenta, muchos de ellos muy arreglados, mientras yo estoy con la ropa y el pelo pegados a mi, chorreando agua. La película es muy dramática, hay una muerte, una herencia -si mal no recuerdo-, un amor interracial controversial, gente gesticulando exageradamente, y de fondo la tormenta. Diegética, sí, en la realidad de los personajes también llueve a cántaros.





Llego a la esquina de la Alianza francesa, justo antes de doblar en Avenida Córdoba. Todavía no paró de llover, la gente se acumula abajo de los techitos hace como media hora. En un principio pensé "es solamente agua" y me mandé. Ahora creo que estaría más seca si me hubiera tirado adentro de una pileta. Entro al edificio, subo las escaleras corriendo, me meto en el baño, me saco la remera, la escurro en la pileta y me la vuelvo a poner, medio kilo más liviana. Me ato el pelo, agarro unas toallas de papel, me las paso por la cara y los brazos, y entro a clase. La pregunta que me toca responder es cuál fue la mejor salida que recuerde. Totalmente en blanco, menciono mi último cumpleaños, los dos días que pasé en París. Tengo que describirlo. Recuerdo vagamente el estar caminando, con bastante frío, a lo largo del Sena (¿O era en la Quinta avenida en Nueva York?). Entrar a ¿almorzar? ¿merendar? ¿cenar? a un restaurante sirio, donde el dueño, cuando le mencioné que era mi cumpleaños, me regaló un postre, té y un frasco de mermelada. Champs Elysées está decorado de navidad. La Quinta avenida también. Con mi mejor amiga estamos adentro de Ladurée, pedimos un té y unos macarons. Al grande le puse la velita que tenía en la cartera, soplé, y al igual que el año anterior en Magnolia Bakery, pedí tres deseos.



Me pasa seguido que una situación me transporte a otra. Estar en una esquina esperando a cruzar, entre el caos y las bocinas, cerrar un rato los ojos para descansarlos, y acordarme de haber hecho exactamente lo mismo, sintiéndome igual, enfrente del Macy's. También en Londres, camino al subte. Taxis amarillos, taxis negros, y taxis combinados amarillo y negro. Año nuevo con la cuenta regresiva en México, en Milán y en Tilcara. El olor a incienso en la calle Florida, en las mezquitas en Ankara, en las iglesias católicas de Cuzco, y en la fiesta de la Alasita en Bolivia. Es como si el tiempo se desdoblara y todas estuvieran pasando al mismo tiempo, en un espacio único. Lo increíble de viajar es que uno empieza a desarrollar una percepción distinta de las distancias: nada está tan lejos realmente si uno puede subirse a un avión y despertarse allá. Y por qué no, del tiempo: quizás varias cosas de éstas estén pasando en simultáneo, y continuando en realidades paralelas. 


Ojalá mi "yo" que se quedó en Cuba esté comiendose un helado de Coppelia.

lunes, 20 de febrero de 2017

Envíos puerta a puerta del Correo Argentino: mi experiencia

Finalmente pasé por la experiencia de las entregas "puerta a puerta" de las compras realizadas en el exterior, y puedo traerles la info de primera mano. Antes de empezar, acá pueden leer la info que el mismo Correo Argentino pone a disposición en su página web. 


A los que se hayan hecho enviar algo por servicio de Courier (Ej. DHL) esta publicación no les sirve, ya que los regímenes aduaneros son otros. Recuerden también que no todos los envíos del Correo Argentino califican para ser recibidos "puerta a puerta": por ejemplo, si pesan más de 2 kilos o tiene un valor mayor a 200 dólares los van a hacer retirarlos en persona. Sin más, vamos con el post que reemplaza al anterior que hice, paso por paso:


miércoles, 15 de febrero de 2017

Cómo sacar la visa de turismo para Canadá [por internet] : mi experiencia

Creo que los trámites de visas son de las situaciones mas estresantes cuando hablamos de viajes, y muchas veces provocan miedos infundados. Ya les había contado mi experiencia con la visa estadounidense [acá] y hoy les voy a contar del trámite para visitar Canadá.


Para los que tienen pasaportes de la Unión Europea, pueden optar por hacer un trámite más corto y más barato [7 dólares canadienses], también por internet, que es la ETA, equivalente al formulario ESTA de EE.UU. [http://www.cic.gc.ca/english/visit/eta-start.asp]. Pero no es esto de lo que voy a hablar yo, que únicamente tengo un pasaporte argentino.

Existe la posibilidad de tramitar la visa de turismo por medio de una agencia oficial [http://www.vfsglobal.ca/Canada/argentina/] pagando costos extras, o bien hacerlo nosotros mismos, desde la página del gobierno canadiense [http://www.cic.gc.ca/]. La primera opción creo que es útil si no hablan inglés ni francés [los dos idiomas en los que está disponible el trámite en la página del gobierno] o si se sienten muy inseguros haciéndolo Uds. mismos. Desde la página del gobierno canadiense pueden optar por aplicar "on paper", es decir, con copias físicas de los documentos, enviándolas por correo postal, o bien "online", para lo que necesitan un scanner o cámara para digitalizar los documentos y una tarjeta de crédito para pagar el costo del trámite de la visa (100 dólares canadienses)

Hagamos un paso por paso del trámite online / por internet:

lunes, 6 de febrero de 2017

Qué hacer un fin de semana en Mendoza

Cortito y al pie el titulo, pero por supuesto que es simplemente un listadito de sugerencias, y que también le puede servir a quienes vengan por más tiempo. Pongo "un finde" porque es el tiempo que yo estuve [aún estoy, es lunes a las 7 am, se canceló mi vuelo, y aprovecho las horas de espera para terminar el post que empecé a escribir ayer a la tarde mientras merendaba].

Llegué el viernes a última hora, a las 11 de la noche, y me fui directo a dormir, venía con un cansancio acumulado importante, y con un plan para el finde de conocer la ciudad un poco, y descansar bastante. Vine sola, canjeando los km LATAMPASS que tenía acumulados, aprovechando la promo que nos permitió a los que teníamos una tarjeta de crédito del Banco Francés acceder a los canjes por la mitad de los km requeridos usualmente. Era, además, mi oportunidad para probar viajar completamente sola: antes había viajado con otras personas y luego me había quedado sola, o había viajado "sola" a un destino donde me esperaba alguien. Saqué  la vuelta para el lunes a primera hora, cosa de llegar al trabajo.

lunes, 23 de enero de 2017

¿Cuál es tu ciudad preferida en el mundo?

Me preguntó un británico en París, mientras cruzábamos el Sena y me contaba que siempre había querido vivir ahí, por lo que apenas terminó la universidad sacó un boleto solo de ida sin pensarlo mucho, y bueno, ahí estábamos.



martes, 3 de enero de 2017

2017 y primer año del blog

Curiosamente, hoy, 3 de enero, se cumple 1 año desde que, un día como hoy, también estaba con la notebook en un aeropuerto, esperando una conexión para volver a casa, y daba comienzo a este blog



No fue hasta el 2010 que, finalmente, pude viajar al exterior. De chica, con mis papás y mi hermano, nunca fuimos a algún destino exótico o diferente por las vacaciones, solo a la costa en muy pocas ocasiones, y a La Pampa la mayoría de las veces, de donde es oriunda parte de mi familia. Mi primer viaje, a Cuba, con mi mejor amiga, 21 años recién cumplidos y pasaporte con olor a nuevo, fue toda una experiencia, que quise repetir ad infinitum: conocer nuevos lugares, probar nuevas comidas y hablar con distintas personas, con vidas muy diferentes a la mía. Por suerte [o mejor dicho, por esfuerzo] lo estoy logrando. Espero poder viajar cada vez más, y les deseo lo mismo a Uds: 

 que tengan un 2017 lleno de viajes.