jueves, 24 de marzo de 2016

Nueva modalidad de estafa en París + consejos generales de seguridad en Roma

Hola a todos, ¿como los trata el finde largo? ¡Espero que muy bien!

Finalmente volví a Argentina el lunes a la noche, después de experimentar un paro de controladores aéreos en París y la consiguiente pérdida de un vuelo en Madrid. Tengo un montón de temas sobre los que quiero escribir, pero empiezo con este con la esperanza de advertir a los que estén por viajar a esta ciudad, y ahorrarles un mal rato.

[soundtrack, para ponerle un poco de onda]




Es sabido que París está repleta de gente estafando turistas: desde africanos con pulseras de hilo artesanales que te colocan y te obligan a comprar cuando no podés sacártela para devolvérselas, hasta "el truco del anillo": alguien finge encontrar un anillo de oro justo al lado de un turista, y se lo da diciendo que "se le cayó". Luego pide una recompensa por esto, con mayor o menor amabilidad. Sí, se que suena poco creíble, que nadie caería ... pero lo he visto suceder. Con de la pulsera de hilo incluso se me acercaron con intención de hacérmelo. También hay estafas todavía más increíbles: el señor con los tres vasitos y la pelotita escondida en uno de ellos, en la que se apuesta por adivinar dónde está, cosecha una gran cantidad de víctimas. He llegado a ver tres de estos juegos por cuadra, donde un cómplice finge ganar un montón de dinero, haciendo que los turistas se animen a jugar también. La actuación del cómplice es tan mala y obvia a veces, que sinceramente no entiendo que haya gente que caiga.

De lo que no había escuchado -ni había visto en mi anterior viaje a París, casi dos años atrás- era de la estafa de las chicas juntando firmas. Se nos acercó una chica muy jovencita, con una hoja con un encabezado que emulaba ser de una asociación de sordomudos, y varias firmas abajo. Muy amablemente estaba solicitando firmas, y parecía una chica agradable, y estaba bien vestida. Pasé de largo, porque estábamos llegando tarde y porque me da bastante desconfianza dejar mis datos personales. No sospeché nada más, estábamos a plena luz del día en el medio de París. Mi mejor amiga paró a firmar. En ese momento apareció otra chica y se interpuso, pidiéndome una firma también a mi. Luego señalaron una leyenda abajo del formulario, que decía que la firma nos obligaba a dar una donación. Cuando les di 5 dólares, que era todo el cambio que tenía, y mi mejor amiga les dió 5 euros, nos mostraron un papel que decía que la donación mínima era de 10 euros. Le dije a la chica que estaba al lado mío que no tenía más cambio, me dijo que ella tenía vuelto (¿no es que eran sordomudas?), y mi mejor amiga, sin sospechar nada, le dió a la chica que estaba al lado de ella 20 euros para que le diera el vuelto. De más está decir que salieron corriendo, con los 25 euros de ella, y mis 5 dólares. Más tarde, hablando con un británico, el quiso advertirnos de esto, y nos contó que, mientras las víctimas están siendo distraídas, otras de estas chicas les roban las pertenencias, de bolsillos o carteras. Esto no nos pasó, pero suena muy creíble, sobre todo teniendo en cuenta que estas chicas se mueven de a grupos. Así que si se encuentran en esta situación, no se detengan. Ni en París ni en ningún otro lugar. Ahora, pensándolo retrospectivamente, es probable que nos hayan intentado estafar de la misma manera en Roma, pero al ser hombres los que estaban pidiendo las firmas, y haber anochecido ya, pasamos de largo, apurando el paso. Estos hombres tenían una mesa con un mantel impreso y pedían firmas para "erradicar las drogas", pero sigue sin tener sentido que soliciten firmas tan insistentemente a los extranjeros para estos motivos...




Roma es una ciudad en la que no me sentí segura: en dos ocasiones vi que personas -italianas, ni siquiera turistas- fueron robadas en el transporte público: a una chica le sacaron el celular, de lo cuál se dió cuenta cuando ya no lo tenía -se puso a llorar y tuvo un ataque de nervios- y a una mujer le abrieron la cartera, si bien no llegaron a sacarle nada: parecían sospechosos dos adolescentes que estaban cerca y tenían camperas encima de sus manos, pero nadie hizo nada al respecto, ni tampoco había pruebas en su contra. Sé que estas cosas no son raras para los que vivimos en Buenos Aires, de hecho podríamos considerar que "estamos acostumbrados", pero no está de más aconsejarles tener cuidado, ya que sufrir un robo en vacaciones puede ser bastante más problemático que en la ciudad de uno. Me dió la sensación de que en Roma es algo muy frecuente, ya que presencié dos casos en una semana que pasé allá; y el transporte público de Roma va mucho más lleno de gente que el de Buenos Aires, facilitándole las cosas a los ladrones. El día que fui a Pisa, una señora en el tren nos dijo varias veces que tuviéramos cuidado con los punguistas, sobre todo en la zona de la torre.

También recomiendo volver a casa/ el hotel medianamente temprano: no vi policía en ningún lado, y sí muchos hombres negros, en grupo, rondando y/o tomando alcohol en la calle. En dos ocasiones nos gritaron cosas -que no entendí- a mi mejor amiga y a mi, siendo algo así como las 8 de la noche, no las 2 de la mañana...

No quiero asustar a nadie, solo pedirles que tomen precauciones para evitar malos ratos, y poder disfrutar a full de los viajes.

¿Les pasó algo así o similar? ¿Quieren compartir alguna historia o consejo?

5 comentarios:

  1. Que bajon amiga, gracias por avisar estas cosas, si bien uno aca en BsAs sabe que estas cosas pasan, creo que cuando uno va de vacaciones no esta pensando en eso porque se deja levar por la emoción de conocer nuevos lugares. Que bueno que no les paso nada malo y quedo solo como un mal rato lo de las chicas y los hombres que les gritaron. Te mando un besote!

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    1. Si Naty, tal cual lo decís. Precavido vale por dos.

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  2. faaaaaa se me hbia pasado este!
    ni bajo los efectos de narcoticos les dejo plata a minas pidiendo firmas! si ya firme les digo que no se leer jajaja y me voy a la merd
    en mi caso soy re precavida con los pungistas, en cualquier lugar. Me puede pasar igual, obvio, pero en general soy tan precavida como se puede ser.
    Igual, un embole!! que bueno que solo fueron 5 dolares :S Pobre an!

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  3. Estando en París en la zona de Montmartre nos encontramos con unos señores provenientes de algún país africano que te quieren pones una pulsera cual situación en un boliche en la que te quieren sacar a bailar insistentemente y te negas. Eludimos a los vendedores de pulseras y no tuvimos episodios mas que salir de una estación de subte o escalera de no recuerdo que zona, Nico iba adelante y sale a la vereda, da media vuelta y vuelve hacia mi y me dice, vamos para el otro lado. Una situación de unas bandas tomando o discutiendo que no le gustó.
    Bajón lo de las sordomudas. No había manera de denunciarlas?
    Saludos
    Ana

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    1. No Ana, la gendarmería lo veía y no hacía nada, creo que porque son menores de edad. Y además ellos están para prevenir terrorismo, re ignoran todo lo otro :/
      Que bajón la situación del subte/escalera, que bueno que no les pasó nada =)

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