lunes, 16 de octubre de 2017

Paris "for dummies": tres consejos (muy) básicos para moverse en París

Hola a todos, ¿cómo van terminando el finde largo? Yo me desperté con muchas ganas de estar en París. Sí, ya se, no me puedo quejar porque estoy en Río de Janeiro, viendo como comprar online la comida para el vuelo a Barcelona del mes que viene, y planeando qué voy a ver y hacer también en los próximos destinos (Santiago de Chile - Toronto - Japon y Paraguay) pero París sera toujours Paris.





Ya voy a escribir largo y tendido sobre mi segunda ciudad preferida en el mundo, pero a los consejos de seguridad que ya les compartí, quiero sumar tres consejos muy básicos, para evitarles errores que yo cometí y vi a otros turistas hacer en la "ciudad de las luces".

Cuando digo que son consejos básicos, quiero decir que son muy, muy básicos, pero les van a ahorrar el tener problemas con la policía, hacer el ridículo, o quedarse sin poder usar el baño, y nadie quiere eso (?).




[foto tomada de Mundocity]

Los pasos bajo nivel al Arco del triunfo

Como pueden inferir por el título, hay pasos bajo nivel para acceder al arco del triunfo (que está en una vereda propia, que funciona a la vez como centro de una rotonda) desde las veredas "de enfrente". Sí, estos pasos a nivel son la única forma de acceder al arco, y están señalizados, a no confundírselos con las bajadas al subte que se encuentran super cerca. Yo, que no los había visto en un primer momento, crucé la calle corriendo cuando ví que no venían autos. No intenten esto en sus casas. (?)




[foto tomada de Xixerone]

El uso de los baños públicos en la vía pública

Una de mis mayores preocupaciones cuando llego a una nueva ciudad es qué tan accesibles son los baños; me pasó en Nueva York de no encontrar baños públicos ni siquiera en locales como Starbucks o Subway -ni siquiera para los clientes-; o de tener que pagar para poder usarlos -incluso en los shoppings- en España e Italia. Pero París, como siempre, es perfecta, y nos brinda gratuitamente, y en un montón de puntos de la ciudad, estos baños super tecnológicos, limpios, y que incluso nos permiten lavarnos las manos antes de salir.

¿La única dificultad? Saber usarlos. No es complejo, pero las instrucciones están únicamente en francés, y la voz robótica que las dice habla muy rápido, por lo que no pude entenderla con mi manejo básico del idioma. La clave: cuando sale la persona anterior hay que esperar a que la puerta se cierre con el baño vacío, lo autolimpie, y recién ahí, cuando la puerta se vuelve a abrir, entrar, esperar a que se cierre, y "hacer lo nuestro". Si hacen como yo la primera vez y se mandan apenas sale la persona anterior, la puerta va a cerrar y abrir intermitentemente mientras la voz dice que esperemos afuera a que se higienice. Yo pensé que estaba fuera de servicio y me fui, cruzando los dedos rogando encontrar otro baño pronto. Cuando al día siguiente aprendí cómo funcionaba, le expliqué a todas las personas que veía desconcertadas por la versión francesa de "Her", cuál embajadora del toilette.





[Ambas fotos las tomé de Wikipedia Commons]

Puertas dobles del metro

En varias entradas del subte (metro), para evitar que la gente "salte" el molinete, incorporaron una segunda puerta de seguridad. La primera vez que me topé con una de ellas, en mi primer viaje, pasé mi boletito ticket, crucé el molinete en su totalidad, y cuando estuve frente a la segunda puerta, y la fui a empujar, noté que no cedía. Quedé atrapada en el centro, con cara de pánico, hasta que un franchute se apiadó de mí y puso su tarjeta magnética en la lectora para que yo pudiera salir. Me consuela no ser la única a la que le pasa esto, y lo sé a ciencia cierta porque en mi último viaje a París vi como le sucedía a una señora. Mi mejor amiga pasó su ticket para que ella pudiera salir, pero cuando quiso entrar ella al subte  no pudo hacerlo porque, si bien era un pase de 5 días, tiene que transcurrir determinado tiempo entre el pago de un pasaje y el siguiente. Luego de explicarle toda la situación, el señor de la garita le dio un boleto descartable de un solo viaje para que pudiera ingresar. Si ustedes no quieren depender de la aparición de su héroe personal, les recomendaría que antes de terminar de pasar el molinete, alarguen la mano y empiecen a empujar la segunda puerta. Algunas son automáticas (se abren y cierran solas), en ese caso, solo tienen que apurar el paso.



Uds. ¿tienen algún consejo básico de París para compartir? 
Por favor dejenlos en los comentarios =) 

sábado, 23 de septiembre de 2017

Consejos generales para Ushuaia, Tierra del Fuego, Argentina.

Como les contaba acá, pasé unos días en Ushuaia hace poquito. Podría decir que fue el último capítulo (por ahora) de mi recorrido por la patagonia argentina, que empezó con San Carlos de Bariloche y siguió con San Martín de los Andes, antes de, finalmente, darme el gusto de conocer "la ciudad del fin del mundo".




jueves, 21 de septiembre de 2017

De paseo en Buenos Aires: lugares "in": Williamsburg y "la mejor hamburguesa de C.A.B.A"

Este post tiene muchas razones de ser: la primera y principal, que me gusta comer, y que si bien no necesito excusas para gordearme todo, me gusta sentirme productiva y útil (?). La segunda, y que me llevó a terminar de escribir este post que está en borrador hace algunas semanas, es que hoy uno de los diarios más leídos del país publicó una publinota sobre este lugar, y me dieron ganas de contarles mi experiencia.

Como una amiga dijo que "se casaría con las hamburguesas de Williamsburg si fuera posible", y definió a su opción sin carne como "la mejor hamburguesa vegetariana que probó en su vida", tenía muchas ganas de conocer este lugar. Así pues, reuní un equipo interdisciplinario (?!) y rumbeé hacia Williamsburg, sito en la calle Armenia, casi esquina Gorriti.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Dónde comer en Ushuaia, Tierra del Fuego, Argentina.

Ya les voy a contar mas sobre mi "escapada" a Ushuaia, ciudad en la que todavía estoy, pero mientras tanto les adelanto algo de este destino: sus locales gastronómicos. Si hay algo que me parece fundamental en cualquier lugar que visitemos, es consultarle a los locales por recomendaciones y ¡aprovechar para comernos todo!

Hay dos platos muy típicos de Ushuaia, y por ser vegetariana me perdí de ambos, pero les dejo recomendaciones de dónde comerlos, para que si Uds. lo desean, puedan aprovecharlas:

- la centolla: es una especie de cangrejo más alargado y "pinchudo", que venden en muchísimos restaurantes (pueden ver sobre las vidrieras de los locales las peceras con los animales, esperando a ser cocinados)





Me recomendaron especialmente un restó sencillo, El viejo marino, propiedad de un pescador que sabe del tema, y su familia. Acá comen los locales: además de riquísimas, las porciones son más abundantes, y los precios más bajos. Está sobre la avenida Maipú, al 229.

- el "cordero fueguino": no sé si será distinto al clásico "cordero patagónico", o el mismo con distinto gentilicio, pero me dijeron que en La Estancia es siempre muy tierno. Está a media cuadra del Correo Argentino y de la avenida San Martín, justo enfrente del Banco Galicia. Acá se pueden pedir platos a la carta, o bien aprovechar el "tenedor libre" por $480 por persona.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Dónde comer [y dónde no] en San Martín de los Andes

En un post anterior les contaba sobre el viaje que hice en junio a San Martín de los Andes, y les prometía reseñas de los lugares donde comí, porque si hay algo en lo que tengo experiencia, es en comer :P

Quería además cerrar con este "capítulo" del sur, porque mañana voy a estar volando a Ushuaia [como en la escapada a Bariloche, también canjeé el pasaje por millas de LATAM, y me voy sola] y espero poder recopilar (y publicar) información sobre "la ciudad del fin del mundo" pronto. Mientras tanto, vamos con la gastronomía de San Martín de los Andes:

jueves, 24 de agosto de 2017

De paseo en Buenos Aires: lugares "in": Pani [y sus precios]

Dudo seriamente que alguien llegue a leer este post sin conocer Pani de antes, por lo menos de nombre. Es una cadena que abrió su primer local en 2010, y a hoy tiene 5 en Ciudad de Buenos Aires y uno en Rosario, Sante Fé. Su dueña, Eliana "Pani" Trotta fue entrevistada en los medios varias veces, y sus restós son conocidos, "top". Me ha pasado de ver gente haciendo cola para entrar (y elegir irme a otro lado, porque si hay algo que no haría nunca en la vida es esperar en fila para entrar a un local gastronómico).

Sólo una vez, en febrero, había estado en Pani, y me gustaron varios de sus productos, pero no así la atención, por lo que no había vuelto hasta ayer.


[a la izquierda la "torta afro",
a la derecha mi amada "chococuya"]