lunes, 20 de junio de 2022

Mi experiencia haciendo pet sitting (Trusted House Sitters)

¡Hola a todos! ¿Cómo están terminando su finde largo? Yo otra vez sentada en un Starbucks escribiendo un post, pues no tengo absolutamente nada que hacer (que tenga ganas de hacer, claro está). En la encuesta de Instagram el segundo post más pedido (después del de viajar a Egipto siendo mujer que hice ayer) fue el de pet sitting. Les voy a contar qué es, cómo funciona, y cómo me fue a mi haciéndolo en Ámsterdam hace unas semanas.




¿QUÉ ES?

Pet sitting es básicamente quedarse en la casa de alguien que se va de vacaciones, al cuidado de las mascotas. También lo van a encontrar como house sitting, que alude a quedarse al cuidado de la casa. Una persona (o familia) pone un anuncio buscando una persona (o pareja) que vaya a quedarse en su casa mientras se va de vacaciones, mientras que del otro lado hay alguien buscando un lugar donde quedarse sin tener que pagar alojamiento. No hay dinero de por medio (o sea que tampoco nos pagan por cuidar la casa y/o las mascotas) por lo que es un intercambio "de favores". Para hacer esto (ya sea dejar nuestras mascotas al cuidado de otro, o ser el cuidador) hay que suscribirse a una web, pagando una tarifa anual. La página en la que yo me suscribí es Trusted House Sitters (haciendo click en el link ingresan a la web con mi código con 25% de descuento), que es una de las más conocidas.

¿CUÁNTO SALE?

Esto varía según el país en el que estén, el tipo de suscripción que elijan (algunas incluyen más cosas que otras) y si son la persona dueña de la casa, o el cuidador. Yo me di de alta por primera vez justo antes de la pandemia, y en ese entonces -por una suscripción básica de cuidador- pagué AR$1.183 con un descuento del 30% que tenía desde un link de referido. En ese entonces podíamos elegir pagar en pesos argentinos, a una tasa de conversión super favorable, y el consumo en la tarjeta de crédito efectivamente nos venía en pesos. De más está decir que durante la pandemia no pude hacer ningún housesitting, y esa membresía se me venció sin poder sacarle provecho. Yo había elegido que no me la renueven automáticamente, y más de un año después de vencida, ya a punto de salir de viaje, volví a pagar la suscripción. Intenté hacer lo de pagarla en pesos argentinos como la vez anterior, y si bien el sitio me mandó un comprobante de pago por AR$13.600 (precio con el 20% de descuento por un código que encontré en internet) el consumo me entró en dólares, a una cotización "oficial" de US$122,85 (es decir, pagué mucho más de lo que pensé que iba a abonar). El pago lo había hecho con una tarjeta Mastercard como la vez pasada, más de dos años atrás, pero se ve que eso de pagar en la moneda local en mi país ya no funcionaba. Les especifico esto para los argentinos que me están leyendo; el resto de los lectores, en países sin cepo cambiario, restricciones de divisas y distintos tipos de cambios, simplemente no se preocupen. US$122 parece un montón de dinero, pero si viajamos seguido o por largo tiempo es mucho más lo que podemos ahorrarnos en alojamientos que lo que pagamos por la suscripción, que es anual.

¿CÓMO APLICO A LOS SITTINGS?

Primero la web les va a pedir la comprobación de identidad, que se consigue verificando el email y un número de celular y subiendo una identificación (DNI, pasaporte, etc.) Después completan su perfil, poniendo una descripción de Uds. (en inglés) y una o más fotos (yo puse una sola, con el gato de mi mejor amiga). También pueden pedir hasta 3 referencias externas (por mail o link a amigos o familiares) para que se sumen a su perfil, y también puede linkear a la web de Trusted house sitters su usuario de Airbnb, para que se puedan leer nuestras referencias de esa plataforma en nuestra página de inicio.

Una vez que hayan armado bien su perfil, mostrándose confiables y responsables (esto es fundamental para que los elijan) pueden empezar a postular a los lugares que les interesen. La web tiene distintos filtros para facilitarles la búsqueda, como las fechas, la duración, las mascotas y los tipos de casas y destinos.


Los países donde hay más casas para cuidar son Estados Unidos, Canadá, Inglaterra y Australia, ya que en estos lugares la gente está más acostumbrada a dejar sus casas y sus mascotas al cuidado de desconocidos. Pero eso no quita que haya también muchas opciones en otros países (sobre todo europeos); siempre hay bastantes opciones que pueden interesarnos, es cuestión de buscar y tener flexibilidad de fechas y/o destinos. 

Cada publicación tiene detalladas las mascotas (generalmente son perros y/o gatos, pero también hay otros animales más exóticos), la casa (con sus comodidades y ubicación), y qué es lo que buscan los dueños (algunos tienen mascotas que necesitan tomar medicación; otros piden que se rieguen plantas también, otros buscan sitters que sean vegetarianos como ellos, por ejemplo). También pueden ver las referencias que tienen los anfitriones, escritas por los sitters anteriores. En mi caso, habiendo terminado toda la parte pre-planeada de mi viaje, yo buscaba alguna casa en alguna ciudad grande europea que me interesara visitar (y adonde pudiera llegar con algún vuelo low cost), donde solamente hubiera uno o dos gatos y  con una duración mínima de una semana. En las redes yo había leído que era más fácil conseguir que nos elijan para primer sitting si postulábamos a uno de corta duración y/o a los que aplica menos gente, pero yo no tenía ganas de estar moviéndome de un lado al otro cada tres días (ya llevaba dos meses viajando), ni de gastar tanto en traslados (ya había gastado más de lo que había presupuestado para mi viaje y todavía me quedaban casi 3 semanas).


Una vez que encontramos un sitting que nos interese, tocamos el botón de aplicar, elegimos las fechas (algunas personas buscan cuidadores para más de una fecha; en esta parte podemos ver también cuantas personas aplicaron ya) y escribimos una presentación personal, diciendo quienes somos y por qué nos interesa la publicación / deberían elegirnos. Esta es la parte dónde se termina invirtiendo bastante tiempo: yo apliqué a 7 sittings hasta que finalmente me eligieron para hacer el que hice. A cada uno les escribí un mensaje personalizado, y sólo tres me respondieron. De estos tres, el primero era en Londres, y estuve chateando un rato con el anfitrión hasta que finalmente eligió a otra persona, que probablemente estaba más cerca o ya tenía referencias. El segundo era en Malta, donde yo estaba en ese momento, y a la señora le había entusiasmado mucho la idea de poder conocerme en persona antes de elegirme (estábamos a 15 minutos, y por eso yo le ofrecí de vernos), pero cuando tuvo que cambiar la fecha de su viaje a mí ya no me era posible, así que no pude hacerlo. El tercero era un aviso "last minute", es decir, donde el sitting iba a ser muy pronto, pero a mi me servían las fechas, me interesaba volver a Ámsterdam (ciudad en la que había estado 3 días en invierno hacía varios años), había vuelos baratos, y me parecía re linda la casa (un piso enorme), la zona (un barrio residencial tranquilo pero a 15 minutos a pie de la estación central), y los dos michis. El sitting originalmente era del 3 al 13 de junio; cuando le dije a la anfitriona que el 1ro salía de Budapest me ofreció irse el 2 a la tarde en vez del 3 a la mañana, para que pudiera quedarme en la casa un día antes si me era más conveniente, y después de intercambiar varios mensajes, acordamos que íbamos a hacer eso. Yo llegué a Ámsterdam el 1ro a la tarde, dejé mis cosas en un hostel (Nela me había ofrecido también de quedarme esa noche en el sillón de su casa, pero al no conocerla a ella ni a su novio preferí no aceptar) y fui a ver la casa, los michis y a ella. La verdad es que yo estaba un poco nerviosa porque era la primera vez que iba a hacer esto, y el perfil de ellos también era nuevo (la página hace verificaciones, pero no tenía reseñas de sitters todavía), pero cuando la conocí me quedé re tranquila: era una chica re normal, de mi edad, y los gatitos eran adorables y nos caímos bien enseguida. Me explicó la rutina de los michis (comían alimentos distintos, y uno necesitaba inhalar un aerosol a la mañana, que lo hacía sin mayor problema), el funcionamiento de algunas cosas de la casa y los días que se podía sacar la basura en ese barrio. Al día siguiente volví a la tarde con mi valija, y Nela y Rick se fueron. Durante los días siguientes yo le mandaba algunos Whatsapp con fotos para que se quedara tranquila que todo estaba bien, y ella me mandaba recomendaciones de la ciudad. La idea de suscribirse a Trusted house sitters fue de él, pero yo estuve en contacto con ella, que era la dueña de los gatos.

Cuando terminó el sitting volvieron a la hora que habían dicho que volvían, y después de recibirlos yo me fui a tomarme otro vuelo low cost a Barcelona, de donde salía mi vuelta a casa menos de dos días después. Como ellos me habían entregado el piso recién acondicionado por una señora de limpieza, yo lo limpié antes de irme, aunque no era un requisito en la descripción del sitting ni ellos lo esperaban. 

Fue una re linda experiencia, ya que pude quedarme 11 noches en un piso re amplio y cómodo en una zona muy conveniente con dos gatitos adorables y mimosos, que no me llevaban mucho trabajo y me hacían compañía. También me dio la chance de vivir como un local (ideal para mí, que estoy considerando mudarme a Europa pero no estoy segura a qué ciudad exactamente) y de ahorrar un montón de dinero que hubiera gastado en alojamiento. La dueña de los michis me pareció super amable (me había dejado comida y a la vuelta me regaló un libro y una de esas galletitas gigantes típicas de Países Bajos). Sin duda volvería a ser sitter. Si a Uds. también les interesa, pueden suscribirse con un 25% de descuento desde mi link de recomendación.

Pueden hacerse un usuario en la web sin suscribirse, para ver qué avisos hay, y si quieren postular, recién ahí pagar la suscripción. Si tienen alguna duda o consulta específica sobre el pet sitting en general, o mi experiencia en particular, pueden dejarla acá abajo y la contestaré a la brevedad.

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