martes, 19 de noviembre de 2019

De paseo por Mar del Plata // Festival de cine de Mar del Plata

¡Hola a todos! ¿Cómo están empezando la semana después del feriado? Yo en el aeropuerto de Mar del Plata, esperando para abordar mi vuelo de vuelta. Idealmente quería irme en el anterior pero llegué justo cuando lo habían cerrado. Así que aprovecho este tiempo para contarles un poco de este evento.


Apenas supe las fechas del festival (me enteré por el Instagram de ellos, @mdqfest, siganlos para enterarse de todas las novedades) reservé los aéreos con millas. Cómo les contaba acá, cuando de trata de un evento de esa magnitud, los pasajes suelen encarecerse mucho en cuánto la demanda sube, por lo que cuánto antes los reservemos, mejor. Además, el cierre del festival este año se superponía con el maratón, que también convoca un montón de gente, y con el finde largo, por lo que mucha gente iba a venir a las playas, aprovechando el clima lindo.





Este es el segundo año que vengo al festival (si bien siempre fui fan del cine, antes no había podido por una cuestión de tiempos) y es un evento que me encanta. Mar del Plata es una ciudad hermosa, llena de arquitectura interesante y buena gastronomía. En esta época ya hay temperaturas como para ir a la playa, si les gusta eso. El festival en sí está muy bien organizado, con una propuesta de programación muy diversa,para todos los gustos, en varias salas. Yo vi documentales más que nada, aunque también un largo de ciencia ficción y unos cortos. Si no tenemos una acreditación podemos comprar las entradas por internet (este año salían $60, o $30 en boleterías para jubilados y estudiantes). Hay que sacarlas con mucha anticipación, ya que se agotan enseguida.

El último día del evento (el año pasado domingo, este año lunes feriado) se proyectan gratuitamente las ganadoras de cada categoría (además de alguna otra película) y las entradas se retiran personalmente por cada cine. Yo fui a las 10 de la mañana, hice una fila de casi dos cuadras y me llevé la última entrada de una de las proyecciones que me interesaba, y un par más. Probablemente para las 11 ya estaban todas agotadas, así que tengan en cuenta esto al organizar su último día.




¿Que otras cosas se pueden hacer en Mar del Plata? A mí particularmente me gusta mucho el Museo de Arte Contemporáneo MAR. El edificio es nuevo y moderno. Esta vez tenía casi todas sus instalaciones ocupadas con una retrospectiva del fotógrafo de moda y rock Gabriel Rocca. La muestra es muy buena, vale la pena visitarla, aunque el museo está un poco alejado. De todas maneras, se puede llegar caminando por la costanera, en un paseo muy agradable, pasando por la histórica fábrica Havanna de esa zona.







En el museo MAR hay un Fonte d'Oro en el que se puede comer, con una hermosa vista. Fonte d'Oro es una cadena de cafés muy predominante en Mardel, con precios estándares, buena atención y bastantes opciones. Aprovechando que reabrió "la Boston" fui a merendar ahí también, y fue bastante decepcionante porque casi no les quedaban "cosas dulces" cuando llegué (si bien había ido exclusivamente por sus facturas con manzana, no pude probar ninguna otra delicia, y me tuve que conformar con un alfajor envasado que era horrible).




Otros lugares en los que estuve fueron la famosa Heladería Italia, que recomiendo ampliamente. Ésta también tiene muchas sucursales, así que no les va a costar mucho encontrar una. Aye, mi amiga que viaja a Mardel constantemente, también me habló muy bien de la heladería San Marino, pero no llegué a ir, será la próxima.

También estuve en Gluck (tiene locales en Capital hace un tiempo), el La Paloma (una cervecería donde comí unos hongos rellenos agradables), en La bicicletería (un café muy recomendado en Tripadvisor, que no me sorprendió con su café caro pero sí con sus galletas de cereal) y en mi amado Croissant café.

Cierro las recomendaciones gastronómicas con el restó De Postres, en el que comí un "montadito" de palta, tomate, queso crema y pesto es-pec-ta-cu-lar. El café también estaba muy bueno. Y el local es hermoso, tiene una atención genial y cuenta con una hermosa decoración shabby chic.






Más info práctica: pueden moverse entre el aeropuerto y el centro de la ciudad en el colectivo de línea 542, pagando $18,50 con la tarjeta SUBE (noviembre 2019). Apenas salimos del aeropuerto encontramos la parada (con unos asientos techados) unos pasos más adelante. Lo único que tienen que tener en cuenta, cuando hacen el camino inverso, es que no todos los 542 ingresan al aeropuerto, así que pregúntenle eso al conductor antes de subir. 




Si tienen recomendaciones de "La feliz" son muy bienvenidas en los comentarios!

1 comentario: