lunes, 20 de agosto de 2018

Mi experiencia con las Airbnb Experiences [Barcelona, Tokio y Melbourne]

¡Hola a todos! ¿Cómo empezaron la semana? En Argentina hoy es feriado, y se aprovecha para bloggear ☺

Ya les conté como me fue contratando alojamientos en Airbnb acá y acá. Pero desde noviembre pasado que Airbnb ya no es solamente hospedajes, sino que ahora ofrece también "experiencias" en algunas ciudades del mundo.





¿Qué son las Airbnb Experiences?

Son oportunidades de compartir actividades con locales -o residentes- de nuestros destinos viajeros. Está muy bien elegida la palabra "experiencia" porque lo que se ofrece en la página es muy amplio: puede ser una clásica visita guiada por lugares de interés turístico, sí, pero también pueden ser otras actividades más creativas y diferentes, que ofrecen personas que tienen una pasión por eso que hacen.

Yo experimenté estas propuestas en tres lugares del mundo [Barcelona, Tokio y Melbourne, en ese orden cronológico] y la pasé bien en todas. Antes de seguir con los detalles, les recuerdo que pueden darse de alta en Airbnb desde mi link de recomendación y obtener un descuento en su primer reserva [yo obtengo descuentos también después de que utilicen el servicio]. Vamos con las experiencias:

Recorriendo galerías de arte en Barcelona



En noviembre pasado estuve de viaje por Barcelona, gracias a la "promo loca" de lanzamiento de Level, que me permitió viajar ida y vuelta por AR$6.300. Fui solamente por poco más de una semana, que a mi opinión no alcanza para ver todo lo que Barcelona tiene para ofrecer. De hecho, antes de ir, había hecho un listado de experiencias (en ese momento estaban recién estrenándose) disponibles en esa ciudad, y por cuestiones de tiempo, solo llegué a contratar ésta.

Me encontré con Antonio en el MACBA a las 7 de la tarde, para iniciar el recorrido. Antonio me cayó bien enseguida; habíamos salido de la misma Masterclass del Festival de Cine Independiente de Barcelona unos minutos antes, y el se dedicaba al audiovisual (aquello de lo que yo me recibí en la facultad, por más que no ejerza). Se nos sumó su "socio", también italiano, y recorrimos tres espacios de arte: uno de serigrafía, que estaba haciendo un evento y daba bebidas y canapés a los visitantes; otro de fotografía y video que presentaba trabajos de alumnos (que realmente no eran muy interesantes) y otra galería-estudio, muy animada, que tenía artistas jóvenes de varios países, estudiando y trabajando en cosas muy disímiles. Los espacios de arte que recorrimos no me parecieron tan interesantes realmente, quizás porque yo tengo conocimientos del rubro, pero también entiendo que el recorrido dependía de lo que estuviera abierto / presentándose la noche de la visita. Los chicos eran muy agradables, me dieron muchos consejos sobre la ciudad, caminamos por el Born (barrio al que yo no había ido todavía) y tuvimos una charla muy interesante sobre cine documental. El circuito me pareció un poco improvisado, pero la experiencia fue muy amena, como la de pasear con amigos. Actualmente no la están dando (no aparecen fechas disponibles) pero hay otras similares con otros anfitriones. Las otras que reseño sí lo están, así que van a poder contratarlas si lo desean.


Reciclando kimonos en Tokio


Con Ann, mi mejor amiga, fuimos a la casa de Mio a "adaptar" un kimono y luego tomar un té tradicional. Acá pueden ver y contratar la experiencia, que consiste en elegir un kimono antiguo (de una sola pieza) de los muchísimos que tiene Mio para que elijamos, cortarlo al medio, hacerle unas terminaciones planchando cinta de tela adhesiva sobre los bordes, coserle unos botones y soguines para que sean fáciles de poner y adaptarlos a la "versión moderna", todo bajo las instrucciones de la anfitriona. Todo el proceso es muy sencillo y no se necesita tener experiencia de costura. El kimono viene incluído en el precio, mientras todos los ornamentos que van en la cintura (un pañuelo, una faja con adorno y un cordón) no, y se pueden comprar si deseamos llevárnoslos, o bien devolver tras sacarnos una foto allí mismo.




[no son buenas fotos pero quiero mostrarles los kimonos de todas maneras]

Nosotras compartimos la experiencia con dos chicas más; el cupo máximo de la experiencia figura como 3, pero esa vez se incluyó de último momento a una chica de China que estaba en Japón por su cumpleaños número 30. Esta chica, que sabía japonés por su fanatismo por la cultura nipona y el animé, y que también hablaba un perfecto inglés porque trabajaba en una empresa multinacional, fue la que permitió que pudiéramos comunicarnos entre todas (con la otra chica, taiwanesa, también), ya que Mio hablaba un inglés muy básico, que se limitaba a las instrucciones para poder reformar los kimonos y no entendía casi nada de lo que le decíamos. Por el otro lado, al ser cuatro trabajando en las prendas, no alcanzaban las planchas ni el espacio de trabajo para todas y tardamos un poco más en terminar los kimonos. Eso hizo que no tuviéramos tiempo para sacarnos muchas fotos ni para tomar el té tranquilamente, si bien estaba riquísimo, al igual que los dulces tradicionales que nos dio.



¿Recomiendo la experiencia? 

Depende de lo que busquen. Las dos chicas orientales que estaban ahí fueron porque querían tener un kimono, y esta era la forma más barata que tenían de acceder a ello, además de que Mio las asesoró sobre como ponérselo correctamente y las ayudó a elegir los complementos con un muy buen gusto. Compraron los ornamentos y se fueron muy contentas, haciendo planes de usarlos en sus propios países. Ann y yo no ibamos a volver a usar los kimonos, ya que no ibamos a tener oportunidades y estas prendas no nos favorecían a nuestros "cuerpos latinos" :P (claramente al ser una costumbre oriental no están pensados para cuerpos con curvas, imaginen que con todos los ornamentos que llevan en la cintura y la ensanchan una queda como un "paquete de yerba" y, encima, a mi que mido 1,73, me terminó quedando corto) así que no compramos los ornamentos y, de hecho, terminamos abandonando las faldas antes de dejar Tokio cuando nos dimos cuenta que no nos entraba todo en las mochilas. Las partes superiores nos las quedamos como souvenir y para usar como remeras "con onda". Nosotras esperábamos algo diferente ya que la descripción de la actividad incluía "celebración de té", y en realidad no tuvimos tiempo para ello.

Más allá de su casi nulo inglés, su timidez y la mala organización por ser demasiadas ese día, Mio fue muy agradable, y seguramente con el tiempo fue mejorando la experiencia que ofrece, que es interesante por ser distinta y típicamente japonesa, perfecta para las fans de la cultura nipona y/o para las amantes de la moda. Tenía en ese momento un mapa en el que nos hizo poner un pequeño sticker en nuestro país de origen, y hasta ese momento la gran mayoría de las concurrentes provenía de Asia y de París, lo cual me pareció un dato interesante. Actualmente tiene 277 comentarios, todos positivos, lo cual no es poco. Yo la pasé bien de todas maneras y lo recomiendo si les interesa el tópico especialmente o si tienen muchos días en la ciudad, de lo contrario quizás los aprovecharía para hacer otras cosas.


Sacando(me) fotos en Melbourne

[selfie con mis compañeras de experiencia]


Después de varios viajes sola, de los que no me quedó casi ninguna foto de recuerdo, me pareció una buena idea esto de pasear con una persona que "documente" la caminata. Por un lado no me gustan las selfies porque nunca sé como sacarlas (y además me siento medio tonta haciéndolo) y por otra parte las fotos que me saca rápidamente un tercero al que le pido el favor, u otro/a viajero/a al que yo le saqué una con toda dedicación suelen resultar movidas, feas, con los pies cortados o los ojos cerrados y una cara rara. Así que, ¿por qué no probar esta experiencia? Y de hecho, terminé haciéndolo dos veces en el mismo viaje.

En principio iba a elegir solo una, y después de ver las propuestas en Airbnb y mirar las páginas web / instagrams que linkeaban los/as anfitriones/as, me habían gustado dos, que ofrecían cosas bastante distintas. Rservé una de ellas y decidí que si me llegaba a quedar mucho tiempo libre en Melbourne, asistiría también a la otra. Les cuento mis dos "photo shoots" en el orden en el que los experimenté:

En Fitzroy con Helena

Helena, fotógrafa documental oriunda de Alemania pero residente en Australia hace varios años con su novio argentino, nos citó a mi y a las otras dos chicas que reservaron para ese día (Alisa de Malasia y Nadia de Filipinas) en un café en Fitzroy, un barrio no céntrico de Melbourne que tiene un ambiente bohemio y grafitis con onda. Después de tomarnos el café que nos invitó, presentarnos y charlar un rato, salimos a caminar. La dinámica era la siguiente: un paseo por las calles y pasajes más pintorescos del área, elegidos por Helena, mientras charlábamos y ella nos sacaba fotos. Cada tanto nos pedía que camináramos frente a la cámara o nos pararámos frente a un grafitti, pero trataba de que todo fuera lo más casual posible. Un par de días después me mandó un mail con 25 fotos, de las cuales me gustaron estas:






Fue una experiencia muy buena porque Helena es muy agradable y las chicas que compartieron el paseo conmigo también lo eran. De hecho, después de las fotos Alisa y yo fuimos a recorrer el Parlamento y la cárcel por nuestra cuenta. Acá tienen el link de la propuesta Airbnb de Helena y acá el de su página web.


En Melbourne CBD con Caitlin

Caitlin, fotógrafa de moda y retratos, nacida y criada en Melbourne, me citó en el edificio de información turística de Federation Square, en el centro de Melbourne. Tuve la suerte que ese día era soleado y hacían casi 20 grados, y eso que estábamos en invierno. Su propuesta era distinta: la actividad era individual, y el lugar a elegir para las fotos podía ser cualquier punto de interés turístico, razón por la que pedía que tenga mi propia tarjeta Myki para pagar el transporte en caso de necesitarlo. 

Aprovechando el hermoso día, me llevó caminando a la rivera cercana, a otra parte del parque donde no había turistas, al puente y al famoso Hosier Lane que estaba muy cerca de ahí y que es muy visitado por sus grafittis que se renuevan todos los días. Me sentí un poco como en las fotos que me sacaron antes de mi cumpleaños de 15, ya que Caitlin me indicaba dónde ponerme y cómo posar (excepto en la última foto, que le pedí que me sacara "ironicamente" para instagram), pero mi incomodidad inicial (porque soy durísima para posar y porque no soy para nada fotogénica) duró muy poco porque Caitlin es super mega extrovertida y copada. Terminamos charlando de viajes (ella conocía varios países, incluso había estudiado en Japón y hablaba el idioma) y de costumbres idiomáticas australianas; la hora veinte (se tomó más de la hora establecida para poder llevarme a todos los lugares que quería) se me pasó super rápido. Unos días después me compartió por Drive una carpeta con 68 fotos, de las cuales me gustaron estas:


  

Acá tienen el link de la propuesta Airbnb de Caitlin y acá el de su página web.

Conclusión

Creo que obtuve un mejor resultado (fotográficamente hablando) con Helena, si bien la última foto es de Caitlin y fue la que más les gustó a mis amigas. La pasé muy bien en ambas experiencias, y las recomiendo, dependiendo de lo que busquen Uds. La propuesta de Helena está muy buena porque ella tiene mucha experiencia profesional, y es ideal si quieren conocer a otras personas y compartir la salida (obvio que puede ser un punto en contra también, dependiendo de quiénes nos toquen como compañeros). En cambio si uds. son más fotogénicos que yo, o bien les gustan las fotos más posadas, seguramente puedan aprovechar más el tipo de fotografía de Caitlin, en la sesión individual.

Bonus track, recomendación de Nadia:

En el café con Helena y las chicas surgió el tema de qué habíamos visitado en Melbourne hasta ese entonces, y Nadia dijo que había hecho una Airbnb Experience (esta) que nos recomendaba muchísimo. La actividad era guiada por un "street artist" que le enseñó de cero a "grafittear" (ella nunca había hecho nada similar) en Hosier Lane y le iba sacando algunas fotos para documentar el proceso (y para que tuviera para publicar en las redes sociales, si ella quería).

Sacándome las fotos con Caitlin otro día, también en el Hosier Lane, me crucé con el anfitrión de la experiencia que hizo Nadia (lo reconocí porque yo había visto el video en la página) siendo muy agradable y paciente, enseñándole a sus "alumnos" cómo hacer un grafitti, mientras ellos la pasaban muy bien, por lo que no dudo en compartir la recomendación de Nadia, por si a alguno de Uds. les interesa esta propuesta.


Uds. ¿hicieron alguna Airbnb Experience? ¿Cómo les fue? 

5 comentarios:

  1. Que copado! No sabias de estas experiencias. Voy a tenerlas en cuenta para futuros viajes.

    Me gustaron mucho las fotos ❤ y que copada también la experiencia de hacer un grafiti 🤗

    Que tengas una excelente semana 😘😘

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    1. Hola Naty! Si, tenelas en cuenta, hay muchas opciones!
      Vos tmb, que tengas un lindo día =)

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  2. Nunca use Airbnb y justo me enteré de estas experiencias cuando volvía de mi beca. Están muy buenas las que recomendas. Se parecen a los eventos de couchsurfing. Son excelentes cuando se viaja solo. O para conocer gente.

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    1. Me encantaron todas las fotos! Una más linda que la otra!

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    2. Gracias Ana! que tengas un hermoso finde! :D

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