No sé ni por donde empezar a actualizar el blog: en tres semanas me voy de viaje y debo todos los posts de Barcelona -volví hace diez días ya-, alguno del viaje relámpago a Río de Janeiro -del finde largo de octubre- y este que quedó pendiente de Ushuaia -y que habia prometido hace tiempo ya-. ¿Les pasa que el fin de año los tiene corriendo de un lado a otro?
Acá había contado un poco de mi viaje, acá había dejado unos consejos generales para esta ciudad, y acá unas recomendaciones sobre dónde comer. La verdad es que la ciudad de Ushuaia es muy chica, y se recorre muy rápidamente, además de que no cuenta con gran cosa más allá de restaurantes. También están las opciones de deportes de nieve (de lo cual no soy fan), y de excursiones fluviales y por tierra (hice ambas). Aproveché bastante del tiempo para caminar (cuando el clima me lo permitía), comer (más que nunca), comprar libros y leer (hay una librería enorme sobre la Av. San Martín al 1.120) y, mi hobbie, visitar museos.
